El espacio que ocupa un libro

Acabo de terminar de leer mi primer libro dentro de un lector de e-pub y la experiencia fue mejor de lo que pensé.

Soy de comprar libros físicos. Me gusta hacerlos míos, rayarlos, marcarlos, usar pequeñas tiras adhesivas de diferentes colores para señalar, usando la intensidad del tono, lo que más llamó mi atención dentro de la lectura. Pienso que así es más fácil volver a dialogar no sólo con el libro, sino con uno mismo. Se pueden despertar recuerdos, así como encontrar diferencias con ese que fuimos.

En fin, compré mi lector digital por culpa de Enrique Serna. No lo conozco, ni nada; pero soy un gran seguidor, no sólo de sus libros, sino también de su columna, Con pelos y señales que sale cada quince días los días viernes a través del periódico Milenio. Misma en la qué, hace como un mes, habló de la escritora italiana, Elena Ferrante.

En pocas palabras, la historia prometía ser un gran chisme, por lo que busqué la saga. Entre la versión digital y la física no había una gran diferencia en precios; incluso alguna promoción que había en una casi se igualaba por poco. El factor determinante fue el espacio. Ya tengo libros por todos lados que pone a considerar el deshacerme de algunos. No era la primera vez que pasaba y la respuesta era la misma. Además, sino era ahora, pronto me vería en el mismo dilema.

Dos amigos míos, buenos lectores, me los habían dicho, ya no leían libros físicos. Ambos, además de la novela en físico, haciendo alusión a lo que significa poseer y al objeto, me pidieron la versión digital. Ya que les era más fácil leer de esta manera. Lo cual debo decir que lo comprendo, por más movimiento es más sencillo continuar con la lectura sin perderse, además de que el modelo que tengo cabe muy bien en la mano; gran diferencia con los libros que conlleva el uso de ambas extremidades.

Otra ventaja es que puedes leer en la playa, en una alberca, así como sin importar que se tenga mayor luz de la que sale de la pantalla amable y ajustable a la vista. Sin duda una herramienta que tiene muchas ventajas y que más que competir, suma a la forma de acceder a los libros.

Pd. Dejé de escribir en mi blog por un tiempo porque a final de cuentas es una distracción y necesitaba concentrarme por completo. Además de la promoción de La Dictadura de los Deseos, estuve trabajando en otro proyecto, una nueva novela de la que ya habrá noticias el próximo año.

De momento regreso a este espacio, en el que espero estar publicando de manera más continua. Una forma de siempre recordar que mis textos están disponibles, así como que me sirve mucho su apoyo. Ya sea recomendando de boca a boca, reseñando en Amazon, en redes sociales o regalando esta navidad.

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